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Frenos que pitan: causas y soluciones

Un pitido agudo al pisar el freno, un chirrido metálico al final de la frenada, un crujido a baja velocidad: son ruidos distintos y dicen cosas distintas. Casi siempre el problema está entre pastillas y discos, y casi siempre lo resuelve una pieza barata.

Las causas posibles

  1. 1. Pastillas gastadas

    Muchas pastillas llevan una lengüeta metálica que roza el disco y pita a propósito cuando el material de fricción está casi acabado: es un aviso. Si el pitido aparece en cada frenada y desaparece al soltar el pedal, es la causa más probable.

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  2. 2. Discos rayados o con escalón

    Un disco gastado forma un escalón en el borde exterior y rayas en la superficie. Pastillas nuevas sobre un disco así pitan y frenan peor. Si notas el escalón con la uña, cambia los discos junto con las pastillas, siempre por parejas en el mismo eje. En el disco también está grabado el espesor mínimo: si ha bajado de ese valor, hay que cambiar el disco.

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  3. 3. Muelles y chapas antirruido que faltan

    Las pastillas se sujetan en la pinza con muelles y chapas antirruido. Si faltan o están deformados, la pastilla vibra y canta, sobre todo a baja velocidad. Cuestan poco y se cambian junto con las pastillas.

    Ver los kits de accesorios para pastillas →
  4. 4. Una pinza que no se desliza

    La pinza tiene que deslizarse sobre sus pernos guía. Si los pernos están secos o los guardapolvos rotos, la pastilla se queda apoyada en el disco: pitido continuo, rueda caliente tras un trayecto, coche que tira hacia un lado.

    Ver los kits de casquillos guía de la pinza →

Lo que puedes comprobar tú mismo

Mira el grosor de las pastillas entre los radios de la llanta: el mínimo lo indica el fabricante, normalmente en torno a 2-3 mm, y por debajo de 3 mm ya conviene cambiarlas. Pasa la uña por el borde del disco. Después de un trayecto, acerca la mano a las llantas sin tocarlas: una rueda mucho más caliente que las demás indica una pinza que frena de más. Si tienes experiencia puedes medirlo tú; si tienes dudas, acude a un taller: los frenos son un sistema de seguridad.

Cuándo parar enseguida

Un pedal largo o esponjoso no es desgaste: puede ser aire en el circuito, líquido de frenos viejo o una fuga. Si oyes metal contra metal o el coche tira hacia un lado al frenar, no uses el coche y hazlo revisar enseguida.

Antes de volver a arrancar

Después de cambiar pastillas o discos, bombea el pedal varias veces hasta que vuelva a estar firme, comprueba el nivel del líquido de frenos y haz la primera prueba a baja velocidad, en un lugar seguro. En los coches con freno de estacionamiento eléctrico los pistones traseros se retraen con la herramienta de diagnosis, no a mano.

Discos de freno para tu coche

Estas indicaciones son generales: para los valores y procedimientos de tu coche consulta el manual del fabricante.